domingo, 7 de junio de 2015

Versonajes



La ausencia, la muerte, la diferencia, la pobreza. El hambre y la sed. La nostalgia...

Solo los grandes poetas convierten las humanas heridas en oportunidades de belleza. No hay un verso de Aurelio González Ovies que no sea un manantial de sentido. El lenguaje le entrega sus dones y con esa vara mágica de la sencillez y la hondura que le es inherente, honda y sencillamente, convierte a sus lectores a una nueva vida. Vida en la palabra.

En Aurelio todas las palabras están vivas y se abren paso hacia los seres porque el ser entero queda guarecido en esos versos de luz y de horizonte que se antojan infinitos. Al amor de su mirada poética las penas del hombre se enaltecen y en esa su habla del jardín original las fuentes no dejan de manar claridades.

En Aurelio todas las criaturas caminan hacia su significación trascendente, a su lugar necesario en el mundo, a su eternidad. Y ya no son personajes, sino versonajes. Su decir, su hacer, su equivocar, su desaparecer, su llorar... son nombrados de tal manera, de tal manera bella son escritos, que el mundo dorado de la fábula nos amanece de golpe, en nuestro propio barrio y en nuestra misma calle.

Aurelio González Ovies
La cotidianeidad se ilumina. Se rompe la monotonía. Hablan los pájaros y hablan poesía. El poeta le da la vuelta a la llave del lenguaje y con un signo de puntuación devela el ser profundo de las cosas: Si hace semanas/ que no sueña nada/ habla seriamente/ con las almo-hadas... Todo vuelve a estar lleno de dioses en la escritura de Aurelio González Ovies y el mundo vuelve a nacer bautizado de Palabra. Nuestros muertos, las sombras queridas, pueden asomarse a nuestra dimensión a través de las ventanas que dibuja el poeta y acontecer como una caricia en los delicados versos: Aunque no vuelvas/ ya descubrí / que algunas flores / huelen a ti.

Versonajes es un libro para niños ilustrado con mucha sensibilidad por Ester Sánchez. Su puntillismo sale al encuentro de las palabras y deviene por sí mismo en alfabeto. Elocuente de tonos suaves fluye al ritmo del verso y logra una metáfora visual del silencio que es la condición previa para que acontezca la poesía.

Un clima es creado en las páginas y el lector adulto de este libro para niños se verá inmerso en un ambiente de iniciación y maravilla, se verá reflejado en el manantial de su origen, devuelto al mundo ilusionado en el que el alma bebe de su misma y clara sed.

Encontrará que, aun hablando de la muerte, la de Aurelio González Ovies es, muy honda y muy sencilla, una palabra de vida.

María García Esperón
Versonajes
Aurelio González Ovies
Ilustraciones: Ester Sánchez
Pintar-Pintar. Asturias. 2013



sábado, 6 de junio de 2015

Poemas humanos


Quiero hacer poemas

con realidades,

donde solo duela

que no sufra nadie.


Con protagonistas

de cuento y de calle,

con mentiras miles

y ciertas verdades.


Poemas donde entren

todos los que salen,

todos los que sobran,

todos los que saben.


Poemas con asnos

y con majestades,

con estrofas jipis

y anáforas panquis.


Con muertos de risa

y devorahambres

y flores que huelan

a síndrome de ásperger.


Poesías libres

con talla de circo,

con altura de ave,

con verdad de amigo.


Poemas muy simples

con cara de pillos,

con alma de fiesta

y salud de libro.


Donde quepa el zurdo,

el famoso, el bizco

y el listo más tonto

y el torpe más listo.


Quiero hacer poemas

como un día de a diario,

con gente corriente,

con buenos y malos.


Con días azules

y meses nublados…

Ustedes me entienden:

poemas humanos.

domingo, 27 de mayo de 2012

Loles, de Aurelio González Ovies:
Escribir es ser


Publicado en junio de 2011, este libro de poesía para niños de Aurelio González Ovies se llama Loles y Loles es una palabra clara, un ser de profundidad y de sueño elegido por la vida para escribirse en ella.

Breve texto infinito el que el poeta ha extendido para que su Loles respire con levedad onírica, con esa potencia que sólo acontece en los silenciosos instantes de la infancia donde la soledad universal y cósmica revela al niño su estrellada e intensa compañía. 

Revelación que convertida en recuerdo se constituye en el adulto en un manantial. Suscitado, resucita ese sueño incomparable, ese anhelo de ser, que puede expresarse en un primer momento como una negación, que es el caso de Loles, que de pequeña...

odiaba los libros
y siempre borraba
toda la escritura.

Pero Loles no tarda en desdecirse, en trabajar para producirse, para suscitarse en la existencia al resucitar y reescribir esas letras. Las palabras sueñan y si sueñan bien, se convierten en realidad y en vida, en rosas y gozos, en cosas de pintura y en mentiras tan ciertas como verdades tan puras.

Leemos a Aurelio a través de su Loles y soñamos a Loles a través de sus fehacientes ilusiones. Porque la poesía que a los niños dirige el poeta asturiano sueña al mundo tan de nuevo que nos renace en él a todos los lectores. Nos sitúa en el centro de nuestra infancia, nos borra la dualidad y nos rehace en unidad posible de cosmos y sueño, de realidad y deseo, de prosa y de verso.

Escribir, para Loles, es ser. Necesidad profunda. Labranza en la página y sus surcos de tinta para cosechar al mundo bien soñado. Voluptuosidad de las letras, de los rasgos anchos, extendidos sobre la generosidad sin límite de la página que el ilustrador, Julio Antonio Blasco, ha recreado con maestría notable, elevando un himno visual al papel cremoso, a los cuadernos en blanco y promisorios, a la cuadrícula que libera al pensamiento. Aves surcan estos cielos de cuaderno transportando trinos, letras y premios y la tridimensionalidad es tan efectiva que podemos jugar a levantar objetos, a tomar el lápiz que ofrece Loles y con nuestra propia mano, escribir más sueños y soñar más versos. (María García Esperón)


Loles
Aurelio González Ovies
Ilustración: Julio Antonio Blasco
Pintar-Pintar Editorial
Asturias, España, 2011

viernes, 4 de mayo de 2012

Un poema a todas las madres que existen


Un poema a todas
las madres que existen,
a las que nos peinan
y a las que nos visten.
Un poema a todas
las madres del mundo
porque hacen milagros
de un guisante crudo.
A las que aunque estén
con fiebre y anginas,
nos fríen abrazos
y asan sonrisas.
A las que de siempre
nos quieren ya tanto
que rebosan sueños
mientras tragan llanto.
A las que del pez
fiero de la vida
nos sacan la carne
y comen la espina.
A las que envejecen
con grietas y grumos
de exprimirse a diario
para hacernos zumos.
A las que ya están
sobre nuestra cuna
borrando la noche
y pintando lunas.
A las que nos cubren,
defienden y abrazan
incluso si duermen,
incluso si faltan.
A las que los años
casi se les pasan
entre planchar fuerzas
y limpiar la casa.
Un poema a todas
estas siemprevivas
que sirven de fuelle
y aguantan de viga.
Un gracias a todas
estas madres nuestras
que son cocineras,
modistas, maestras;
y adornan bizcochos
o administran cuentas
y trenzan toquillas
o zurcen sorpresas.
A las que aún están
o son ya estrellas.

(C) Aurelio González Ovies



Voz
María García Esperón

Música
Yiruma

viernes, 6 de enero de 2012

Noche de Reyes


Ojalá los Reyes te hayan traído
todos los ingredientes para el cariño,
y que en las tardes largas de los domingos
amases ilusiones a tus amigos.
Ojalá hayan dejado risa y semillas
y nazcan carcajadas de margaritas.
Ojalá los camellos, tira que tira,
hayan llenado el aire de fantasía
y a partir de mañana, día tras día,
en el frío del mundo no haya rendijas.

(C) Aurelio González Ovies
Poemas desde el Faro
Voz: María García Esperón
Música: Sonatina. Jan Ladislav Dussek

miércoles, 14 de septiembre de 2011

La estación de los versos



Cuando en otoño caen frutos y hojas,
recorremos los árboles colgando estrofas.
Y como algunos árboles nunca las pierden
ésos son los que llaman de hoja perenne.
Otros en cambio siempre las pierden todas
porque caducan pronto y se deshojan.
A los acebos les va como al dedillo
un villancico alegre con estribillo.
Pero a los pinos verdes y a los abetos
los adornapiñamos con un soneto.
Y a los altos castaños llenos de erizos
les damos castañuelas de endecasílabos.

viernes, 26 de agosto de 2011

La vida



La vida es tan fácil
como una suma,
multiplícala tú,
que sólo hay una.
El mundo es, a veces,
algo tacaño;
réstale tú todo
lo que te haga daño.
La vida prefiere
que no dividas
aquello que sientas
de lo que digas.

Aurelio González Ovies

Un CD con sonrisa dentro

Un CD para rimar el mundo


"Todo tiene vida, sonrisa y palabra"

Y todos nos hablan

Sonrisa y Palabra

Gus

Mariola

Calcetín

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